
Crédito claro
Entiende qué es el crédito, cómo funciona y descubre tu rango de puntaje crediticio.
Tarjetas de crédito
Las tarjetas de crédito son instrumentos emitidos por una institución financiera que permiten a sus usuarios el acceso a una línea de crédito con la que podrán comprar bienes o servicios. El titular de la tarjeta de crédito deberá pagar su saldo en tiempo y forma según sea establecido en un contrato con la institución acreedora.
¿Cómo escoger una tarjeta de crédito?
Antes de acudir a un banco a solicitar una tarjeta de crédito le invitamos a tomar en cuenta las siguientes preguntas para asegurarse de que la tarjeta de crédito que desea tramitar sea la mejor para usted.
¿Cuál es la comisión anual?
¿Cuál es la tasa de porcentaje anual?
¿Cuál es la tasa de interés?
¿Existe un período de gracia antes de la fecha límite de pago?
¿Cómo se define el período de facturación?
¿Cuál es la comisión por retiro de efectivo?
¿Cuál es el límite de crédito?
¿Cuál es la comisión por pago tardío?
¿Qué incentivos (puntos, devolución de efectivo u otro estímulo adicional) puedo obtener al usar la tarjeta?
Considere elegir la que mejor se ajuste a su presupuesto.
¿Cómo funcionan las tarjetas de crédito?
Una vez que haya elegido su tarjeta de crédito con base en las respuestas a las preguntas anteriores, usted podrá tramitarla y disfrutar de sus beneficios. Los pasos para usar una tarjeta de crédito son relativamente sencillos:
Usted hace sus pagos con su tarjeta de crédito durante el período de facturación.
El banco paga lo que usted compró a los negocios correspondientes.
Al terminar el período de facturación, el banco le enviará su estado de cuenta con los cargos por sus compras.
Usted deberá pagar el saldo de su tarjeta de crédito en tiempo y forma.
Lo que debe saber:Tome en cuenta que si usted no paga su factura durante el periodo de gracia, el banco o la institución financiera que le otorgó la tarjeta le cobrará intereses y el monto a pagar será mayor. ¡Haga todo lo posible para pagar a tiempo!
Definición sobre el Crédito en Finanzas
En términos simples, el crédito se refiere a la capacidad de obtener bienes, servicios o dinero prestado con la promesa de pagar en el futuro. Cuando una persona o entidad recibe crédito, se le está confiando la capacidad de utilizar fondos que no posee actualmente, con la expectativa de que los devolverá más tarde, generalmente con intereses.
El crédito es una parte integral del sistema financiero y puede manifestarse de diversas formas, desde préstamos bancarios hasta líneas de crédito renovables y tarjetas de crédito. Es importante tener en cuenta que el crédito no es lo mismo que el dinero en efectivo; es una forma de endeudamiento que implica la obligación de devolver los fondos prestados en el futuro.
Comprenda su puntaje de crédito. Existen varios modelos de puntaje de crédito, pero el más utilizado es el de FICO, el cual oscila entre los 300 y 850 puntos y está basado en diversos factores:
Historial de pagos: 35%
Cantidad adeudada: 30%
Duración del historial de crédito: 15%
Solicitudes de crédito recientes: 10%
Combinación de créditos: 10%
Los rangos de puntaje de crédito de FICO están clasificados de la siguiente manera:
Excepcional: 800 o más
Muy bueno: 740 a 799
Bueno: 670 a 739
Razonable: 580 a 669
Deficiente: 579 o menos
¿Cuál es la mejor manera de pagar las tarjetas de crédito?
Puntos clave
La mejor manera de deshacerse de la deuda de tarjeta de crédito es elaborar un plan y seguirlo.
Céntrese en liquidar primero las tarjetas con la tasa de interés más alta o con los saldos más bajos.
Cuando paga más del saldo mínimo mensual, pagará menos en interés total.
¿Es mejor pagar la tarjeta de crédito en su totalidad o dejar un saldo?
Mantener un saldo pendiente no mejora tu puntaje crediticio, por lo que siempre es mejor pagarlo en su totalidad cada mes . El impacto de no pagarlo en su totalidad cada mes depende de la magnitud del saldo pendiente en comparación con tu límite de crédito.
Tipos de préstamos más solicitados
Préstamos Personales
Los préstamos personales son préstamos de dinero que se utilizan para financiar gastos personales, como la compra de un automóvil, la renovación de una vivienda o gastos médicos. Estos préstamos suelen tener tasas de interés fijas y plazos de pago preestablecidos
Préstamos para estudiantes. Este es el tipo de préstamos que se utilizan para solventar los gastos de un estudiante, sobre todo en el periodo universitario. Existen dos tipos:
Préstamos federales. Son otorgados por el Gobierno de EE.UU. y son los más convenientes, pues los plazos de pago se pueden ajustar mejor a su capacidad financiera.
Préstamos privados. Son los que provienen de instituciones financieras privadas y, por lo general, aplican tasas de interés y cargos más elevadas que los préstamos federales. Además, no ofrecen mucha flexibilidad de pago. Por esto, antes de solicitar uno de estos préstamos, asegúrese de que realmente lo necesita y considere agotar todas sus posibilidades de obtener un préstamo federal.
Préstamos para auto. Como su nombre lo indica, es el que se utiliza para financiar la compra de un automóvil. Existen dos opciones:
Préstamo directo. Se obtiene directamente de un banco o una cooperativa de crédito a la que usted deberá pagar, en un periodo de tiempo determinado, el monto financiado además del cargo financiero acordado bajo contrato.
Financiación del concesionario. En este caso, el préstamo lo hace la concesionaria de autos, a la que deberá hacer directamente los pagos de su deuda.
Préstamos para abrir un negocio. La Agencia Federal para el Desarrollo de la Pequeña Empresa (SBA, por sus siglas en inglés) ofrece, en conjunto con instituciones financieras privadas, un programa de préstamos para pequeñas empresas. De esta manera, ayudan a las nuevas empresas a cubrir sus necesidades financieras cuando van empezando, como los costos de compra o renta de un local, o los gastos de nómina. Aunque existen estos tipos de préstamos en bancos privados, es más recomendable acercarse al programa de la SBA, ya que ahí es posible extender los plazos de pago según su capacidad económica.
Factores clave que los bancos evalúan al conceder un préstamo
Cuando solicitas un préstamo, los bancos evalúan una serie de criterios para determinar si eres apto o no para recibir la financiación. Esta decisión se basa en el análisis de tu perfil financiero, laboral y personal. A continuación, te explicamos los principales factores que tienen en cuenta.
Historial crediticio
El historial crediticio es uno de los aspectos fundamentales que los bancos analizan al evaluar una solicitud de préstamo. Indica cómo has manejado tus obligaciones financieras en el pasado y refleja tu comportamiento como deudor. El historial crediticio refleja cómo has gestionado tus deudas en el pasado. Los bancos revisan:
Informe de historial de crédito: Si has pagado puntualmente tus deudas anteriores o tienes retrasos.
Score de crédito: Una puntuación que resume tu riesgo crediticio.
Créditos pendientes: Si ya tienes otros préstamos o líneas de crédito activas.
Capacidad de endeudamiento
Este criterio mide si tienes la solvencia económica suficiente para cubrir el préstamo solicitado sin comprometer tu estabilidad financiera. Los bancos se aseguran de que puedes asumir la deuda sin dificultad.
Para comprobar la capacidad de endeudamiento, los bancos analizan:
Ingresos mensuales: Tu salario o fuentes de ingresos regulares.
Relación deuda-ingreso (DTI): Qué porcentaje de tus ingresos se destina al pago de deudas.
Gastos recurrentes: Costos fijos como alquiler, alimentación y servicios.
Estabilidad laboral
Tener una buena estabilidad laboral es fundamental para demostrar que tienes ingresos constantes que respalden el pago del préstamo. Para ello, los bancos evalúan:
Antigüedad en el trabajo: Prefieren candidatos con al menos 1 o 2 años en el mismo empleo.
Tipo de contrato: Un contrato indefinido es más valorado que uno temporal.
Garantías y avales
Las garantías y avales funcionan como respaldo adicional para el banco en caso de que no puedas cumplir con el pago del préstamo. Por lo que, algunos bancos pueden pedir:
Aval personal: Una persona que respalde tu deuda.
Garantías reales: Como una propiedad o un coche.
Finalidad del préstamo
Los bancos también analizan el motivo por el cual solicitas el préstamo. Tener una finalidad clara y bien justificada puede ser un punto a tu favor en el proceso de evaluación.
Edad del solicitante
La edad es otro factor importante, ya que determina si el solicitante cumple con los requisitos de las políticas internas del banco para otorgar el préstamo.
Edad mínima: Generalmente, debes ser mayor de 18 años.
Edad máxima: Algunos bancos limitan la edad al final del plazo del préstamo, como 65 o 75 años.
Documentación
La entrega de la documentación correcta, es esencial para que el banco evalúe tu solicitud de forma eficiente. Generalmente, los bancos solicitan:
Documento de identificación oficial.
Comprobantes de ingresos.
Contrato laboral.
Declaraciones de impuestos (en el caso de autónomos).
Préstamo hipotecario
Un préstamo hipotecario es un crédito de mediano o largo plazo que una entidad financiera otorga a una persona para adquirir, construir, ampliar o refinanciar una propiedad inmueble. Como garantía del pago, el bien adquirido queda hipotecado a favor del banco hasta que la deuda se salde completamente.
La hipoteca funciona como un respaldo legal que permite al banco recuperar su inversión en caso de que el prestatario no cumpla con los pagos. Por eso, es un tipo de crédito que implica obligaciones contractuales estrictas tanto para el deudor como para la institución financiera.
Bancos más importantes de Estados Unidos
Los tres burós de crédito principales en Estados Unidos son Equifax, Experian y TransUnion, los cuales recopilan información crediticia para generar reportes y puntajes de crédito.
Cada buró utiliza un sistema diferente para calcular las puntuaciones: Equifax utiliza la "Puntuación de Crédito Equifax", Experian emplea el sistema Experian/FICO v.2 y TransUnion usa el VantageScore.
Las agencias de crédito recopilan información personal, datos de colecciones, consultas de crédito, cuentas bancarias y registros públicos para elaborar informes crediticios que influyen en la capacidad crediticia de los consumidores.